Bajar de peso como objetivo de salud
¿Te hace ser más saludable?


Continuamente pensamos que el poner el peso como un objetivo de salud, realmente nos hará mejorar nuestra salud y hacernos senitr bien, pero en realidad, el establecer un número en la báscula como objetivo de salud es mucho más problemático de lo que nos imaginamos. 

Claro que muchos de nosotros nos hemos puesto el peso como objetivo, de hecho cuando nos inscribímos a un gimnasio o adquirimos algun programa de ejercicio lo hacemos pensando en que el peso es nuestro verdadero objetivo. Pero, el problema no es querer sentirnos mejor, o mejorar nuestra salud, el problema es que ese número se vuelve una obsesión, y en lugar de acercarnos más a nuestro verdadero objetivo que es el de sentirnos bien con nosotras mismas y con nuestro cuerpo, nos aleja más. 

¿Cómo el objetivo del peso afecta tu salud? 

El problema de ver el peso como objetivo es que todos nuestros esfuerzos se reducen a un simple número, sin tomar en cuenta otras muchas cosas que son importantes. Adicionalmente, para bajar de peso optamos por métodos que nos son saludables como las dietas. Las dietas, como ya lo he hablado, no son la solución y en lugar de ayudarnos en realidad están afectando tu salud física, emocional y mental. 

En mi caso, cuando me encontraba en la lucha por obtener un peso ideal, me inscribí a un programa de ejercicios y además me mantenía a dieta constante, además de los efectos de las dietas, el hecho de ver constantemente un número en la báscula me impedía ver mi progreso, pues a pesar de que la báscula no mostraba gran avance, en cuestión de estructura mi cuerpo ya había cambiado. Ya había desarrollado más músculo que grasa, pero esto a pesar que lo notaba, no me permitía probarme ropa con una talla más chica pues no había llegado al peso que tenía cuando la utilizaba.

Cuando comencé mi viaje por la alimentación intuitiva y boté mi báscula (bueno, en realidad solo la guardé), me di cuenta que en lugar de alentarme, era una herramienta para martirizarme y que además cuando ese numero no era la forma en la que medía mis resultados me permití ver que, en efecto mi cuerpo había cambiado y mi ropa anterior me quedaba bien, sin siquiera llegar a mi peso anterior. Ahí me di cuenta, que esos mecanismos que utilizamos para medirnos solo nos hacen mantener una mala relación con nuestro cuerpo, con la comida y con nosotras mismas. 

Esta creencia que tenemos de que el perder peso deba ser un obejtivo de salud, proviene de toda la mentalidad de dieta que socialmente consideramos aceptable y de todos esos anuncios e imagenes que constanemente vemos acerca del valor de nuestro cuerpo en base a lo que pesamos. Debajo de este mensaje de que debmos bajar depeso, se encuentra esteas ideas de que debemos cambiar nuestro cuerpo. Que si eres más delgada, serás más feliz, más saludable o más exitosa. Nos venden esta idea de que el perder peso es la llave maestra para hacer tu vida grandiosa. 

El reducir peso es bueno, los métodos que elegimos para hacerlo no lo son

Tal vez parezca que estoy en contra de la reducción de peso, pero no es así. Creo el perder peso puede ser un cambio positivo en tu vida. El problema es cuando nos obsesionamos con esa perdida y elegimos métodos que no solo no nos ayudan a lograrlo sino que dañan nuestra relación con la comida, con nuestro cuerpo y con nosotras mismas. 

A pesar de lo que nos hacen creer, las dietas no funcionan. Déjame repetirlo nuevamente, las dietas no funcionan. No porque lo diga yo, sino porque realmente se ha comprobado científicamente que dañan tu organismo, tu metabolismo, son la causa de comer en exceso y  los desordenes alimenticios. Adicionalmente, la gente que se pone a dieta nunca llega al peso que desea, y si lo haces es muy probable que lo gané de vuelta y hasta más. 

Podrás ver más de estos estudios en mis referencias al final de esta página. Lamentablemente, todo esto se encuentra en inglés, pero fácilmente puedes traducirlo en Google Translate. Y de una vez por todas, convencerte que las dietas no son la solución. 

Gran parte de esta problemática que vivimos hoy en día, es que pensamos que al ponernos a dieta vamos a estar saludables, cuando tu cuerpo difiere enormemente. Pues al eliminar calorías, y grupos alimenticios completos de tu dieta, tu cuerpo sufre, lo pones en desequilibrio y pierdes nutrientes esenciales para nutrir tu cuerpo. Esto realmente no es saludable, ni recomendable. 

Asimismo, tenemos una imagen equivocada de que la gente delgada es saludable, y la gente obesa no lo es. No estoy diciendo que en todos los casos, o que está bien que comas en desmedida y subas de peso, más bien lo que quiero que veas es que cuando comes equilibradamente, sin importar si tu cuerpo es pequeño o grande, tu salud mejora enormemente. Y no solo esto, sino que la salud no solo es estar físicamente sano, sino que también involucra las cuestiones emocionales y mentales. 

Bajar de peso como objetivo de salud

Si lo piensas profundamente, el verdadero objetivo de perder peso es sentirte mejor con tu cuerpo, contigo misma y mejorar tu salud. En cambio, cuando simplemente nos fijamos en obtener un numero nos hace sentirnos mal todo el tiempo que no lo tenemos, nos hace únicamente fijarnos en lo malo de nuestro cuerpo y en lo que no nos gusta. Y esto en realidad nos aleja de nuestro verdadero objetivo. 

El peso es en realidad una motivación externa. ¿Qué quiere decir esto? Las motivaciones externas no se pueden mantener por un largo plazo, pues no proviene de un deseo real interno. Más bien es algo externo, que muy probablemente no podamos controlar. 

¿Sabías que tu peso está definido en base a tu complexión y tu propio organismo? Por mas que lo quieras cambiar, tu cuerpo tiene un rango de peso que es saludable para él. Y no solo esto, si no que, cada vez que haces una dieta, estás incrementando ese rango de peso para tu cuerpo. ¿Por qué? porque es un peso en el que tu cuerpo se siente seguro, después de que lo has puesto a estos periodos de restricciones y falta de nutrientes. 

La industria de la dieta y el ejercicio nos hace sentir que nuestro peso está bajo nuestro control, siempre y cuando sigamos todas estas reglas de dieta y ejercicio. Pero las reglas no funcionan a largo plazo y, por lo general, nos obsesionan más con lo que comemos y cómo nos vemos. Por lo general, esto conduce a más culpa, vergüenza, depresión, y simplemente a sentirnos mal. Y más aún, si estableces todas tus esperanzas y sueños relacionado con algo que no está realmente bajo tu control (es decir, seré feliz una vez que pierda peso; comenzaré a salir una vez que pierda peso, etc.), te sentirás aún más como un fracaso, bajará tu autoestima y será menos probable que atiendas otros objetivos de tu vida, por lo que tu felicidad y el sentirte bien contigo misma será cada vez más y más lejano. 

Hacer dieta y/o hacer ejercicio intensamente con el único propósito de perder peso es difícil, insostenible y, por lo tanto, por lo general no es muy divertido. Cuando cambiamos nuestro objetivo del perder peso, por perder peso, y ponemos un objetivo de sentirnos bien, amar nuestro cuerpo y ser felices, todo cambia, absolutamente todo. 

Entonces, ¿cómo puedo mejorar mi salud y mi relación con mi cuerpo?

Obvio, yo no te voy a recomendar que te pongas a dieta o que sigas un programa de nutrición que te ayude a llegar a tu peso objetivo. Esto no quiere decir que, no te aconseje seguir un plan para mejorar tu salud, pero más bien mi consejo es que sigas un enfoque más inclusivo en cuanto al peso y no enfocado a hacer dietas. 

Se ha demostrado, con HAES (Health at Every Size), que el peso no es un indicador para saber si una persona es saludable o no. Por lo que el incluir y aceptar tu peso en este momento, te ayudará a tener una mejor actitud en cuanto a tu peso, tu aceptación y enfocarte en mejorar tu salud. 

El olvidarte de las dietas, y no aceptar una dieta como único método para bajar de peso, te permite adoptar un estilo de vida más saludable de forma más fácil y más positiva. Yo en lo personal, estoy convencida que las dietas no son la solución, no solo por los estudios que he leído y que lo comprueban, sino que en mi propia experiencia sé que no lo hacen, que además te generan muchos efectos, de los que nadie habla y que te hacen sentir como un fracaso. 

En cambio, las personas que comen de una manera flexible se siente mucho más felices, más en control de sus elecciones de alimentos. Esto incluye aprender a sintonizarte con el hambre natural y las señales de saciedad, tus propias necesidades físicas y emocionales y la sabiduría innata de tu cuerpo. Este enfoque de alimentación está basado en el modelo basado en la investigación de la alimentación intuitiva, que puedes leer con más detalle aquí.

Esta forma de comer no te puede garantizar la pérdida de peso (nada ni nadie puede garantizartelo), pero puede ayudar a llevarte a lograr un peso en donde tu cuerpo se sienta más cómodo y saludable. Esto puede significar que pierdes peso, que aumentas un poco de peso o simplemente permaneces igual. También hay mucha investigación que indica que la alimentación intuitiva está relacionada con una disminución en los desordenes alimenticios, la mejora en la regulación del apetito, la mejora en tu imagen propia y la mejora en el bienestar emocional general, que son indicadores mucho mejores de la salud y el bienestar que únicamente tu índice de masa corporal. 

Tener un objetivo basado en un resultado, ya sea el de cambiar tu cuerpo de alguna manera o querer lograr un cierto número o talla, no es algo intrínsecamente malo. PERO si crees que la única razón para cambiar tus hábitos de alimentación o de ejercicio es lograr un cierto resultado, lo más probable es que te sientas decepcionada y que además pierdas todos los otros beneficios increíbles que podrías tener adoptando un método mucho más holístico e integral. 

Mi programa y mi forma de trabajar con las personas es un enfoque en donde te enseño a enfocarte en cosas que puedes controlar, en donde puedes desarrollar comportamientos y hábitos con respecto a tu salud que sean positivos. En un enfoque de salud basado en habilidades, como el mío, comienzas a reconectar con tu cuerpo, comienzas a reconocer que tú eres capaz de decidir lo que es mejor para ti, y que además puedes elegir qué comportamientos deseaz cambiar y puedes aprender cómo cambiarlos de una manera sostenible y que mejore la vida. Eres capaz de reconocer que estar sana y feliz no se basa en el número en la báscula o en la talla de tus pantalones. Se basa en que te sientas confiada y segura en tu cuerpo. Y sentirse cómoda y libre de culpa con sus elecciones alimenticias. Y elegir vivir tu vida y encontrar alegría y significado sin importar lo que pesas o cómo te ves.

Para resumir: perseguir la pérdida de peso como una meta definitiva para tu salud lo más probable es que te haga sentirte estancada y fuera de control. En cambio, el enfocarte en amarte, aceptar tu cuerpo, realizar actividades que disfrutes y sanar tu relación con la comida, son habilidades que te brindarán un control real de tu cuerpo, tu mente y tus emociones. 

Si estás interesada en mis servicios de coaching en alimentación intuitiva, te invito a que visites mi página en donde explico en detalle de qué se trata y qué puedes lograr. 

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